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Seis punto ocho billones y un múltiplo de 1.1

El wellness ya es más grande que el turismo, que el deporte y que la industria de tecnologías de la información. Los inversionistas siguen pagando por él como si no lo fuera.

Por Xavi Gamboa · 25 de febrero, 2026 · 6 min de lectura
Seis punto ocho billones y un múltiplo de 1.1

Hay dos cifras que describen el mismo sector y parecen provenir de universos distintos.

La primera: la economía del bienestar alcanzó 6.8 billones de dólares en 2024, según el Global Wellness Institute, tras crecer 7.9% respecto del año anterior y duplicar su tamaño desde 2013. Es un mercado casi cuatro veces mayor que la industria farmacéutica y equivalente al sesenta por ciento de todo el gasto sanitario del planeta, público y privado sumados. Supera al turismo, al deporte, a la economía verde y a las tecnologías de la información. Representa 6.12% del producto interno bruto mundial.

La segunda: en el primer trimestre de 2026, el múltiplo mediano de valor de empresa sobre ingresos para compañías de salud y bienestar fue de 1.1 veces, ligeramente por debajo de los niveles previos a la pandemia.

Un peso de ingreso en wellness vale, en la mediana, un peso con diez centavos de empresa. Esa es la distancia entre un mercado enorme y un negocio valioso, y todo lo que sigue trata de explicarla.

La anatomía del crecimiento

El primer error al leer el sector es tratarlo como uno solo. El Global Wellness Institute lo mide en once industrias distintas, y sus trayectorias no se parecen.

Los dos motores del último lustro fueron el inmobiliario de bienestar, con 19.5% de crecimiento anual entre 2019 y 2024, y la salud mental, con 12.4%. La proyección hacia 2029 conserva al primero en la delantera con 15.2% anual, seguido por medicina tradicional y complementaria con 10.8%, salud mental con 10.1% y aguas termales y minerales con 10%.

Ese orden no es casual. Tres de los cuatro sectores punteros comparten una característica: convierten el bienestar en infraestructura. Un desarrollo inmobiliario diseñado alrededor de la salud, un destino termal, una clínica de medicina funcional. Son activos físicos, con barreras de entrada altas y flujos que se sostienen sobre metros cuadrados, no sobre entusiasmo.

En el extremo opuesto está la única excepción del panorama: el bienestar en el lugar de trabajo, que se contrajo 1.5% entre 2023 y 2024 y es el único de los once sectores cuya proyección —2.2% anual— queda por debajo del crecimiento del producto interno bruto mundial.

Vale la pena detenerse ahí, porque es la señal más informativa del monitor. El único segmento que retrocede es aquel en el que la empresa paga y el empleado no elige. Cuando la decisión de compra vuelve al individuo, el sector crece; cuando la toma un comité de recursos humanos como partida presupuestal, se estanca.

Dónde está México

El país aparece entre los cinco mercados de mayor crecimiento del mundo en el último quinquenio, junto con Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, India y Polonia. Es una posición inusual para México en cualquier ranking industrial, y merece leerse con precisión.

Los cinco mercados más grandes siguen siendo Estados Unidos con 2.1 billones de dólares, China con 950 mil millones, Alemania con 281 mil, Japón con 262 mil y el Reino Unido con 261 mil. La lista no ha cambiado desde 2019. México no compite en tamaño: compite en pendiente.

Esa distinción importa para quien evalúa entrar. Un mercado grande y maduro ofrece volumen y márgenes comprimidos por competencia establecida. Un mercado mediano que crece rápido ofrece lo contrario: espacio para construir posición antes de que llegue el capital institucional, y el riesgo correspondiente de que la demanda todavía sea estrecha.

A eso se suma un factor geográfico que el dato global no captura. México combina proximidad al mercado estadounidense, costo de construcción y de operación sustancialmente menor, y activos naturales —termales, costa, altiplano— que corresponden a los sectores de mayor crecimiento proyectado. La coincidencia entre lo que el mercado global va a demandar y lo que el país puede producir rara vez es tan limpia.

Por qué los múltiplos no acompañan

La sección que sigue es desagradable con el entusiasmo, porque el entusiasmo es donde se pierde dinero.

Los datos de mercados públicos de finales de 2025 sitúan el promedio de valor de empresa sobre ingresos alrededor de 2.5 veces, con mediana cercana a 1.8. En valor de empresa sobre utilidad operativa antes de depreciación, el promedio ronda 13.6 veces y la mediana 7.9. Los operadores de gimnasios y clubes cotizan alrededor de 2.3 a 2.4 veces ingresos y cerca de 6.1 veces esa utilidad.

La asimetría entre promedio y mediana es la información relevante. Un promedio muy por encima de la mediana significa que unos pocos activos concentran las valuaciones altas y la mayoría cotiza muy por debajo. Traducido: el sector crece, pero el valor se reparte de forma muy desigual.

El análisis de mercado privado apunta en la misma dirección con más crudeza. La infraestructura física distribuida —una red amplia de gimnasios o de clínicas— no genera por sí sola múltiplos premium. La prima aparece cuando la escala se combina con especialización, márgenes sólidos, crecimiento repetible, compromiso digital o encaje estratégico para un comprador concreto.

Y desde la banca de inversión llega el matiz más severo. La atención institucional hacia longevidad y bienestar es creciente, pero el sector todavía no madura lo suficiente para inversión institucional a gran escala, pese a haber logrado avances científicos y empresariales significativos.

Lo que separa un activo de un local

De los datos anteriores se deduce el criterio que un inversionista aplica, y que casi ningún operador aplica sobre sí mismo.

Recurrencia real, no membresía nominal. Un ingreso recurrente vale múltiplos de uno transaccional, pero solo si la retención lo sostiene. Una membresía con rotación anual del setenta por ciento es una venta repetida disfrazada de suscripción, y el comprador lo detecta en la primera revisión de cohortes.

Credibilidad clínica. La reconfiguración de fusiones y adquisiciones hacia 2026 está impulsada por un desplazamiento hacia la nutrición funcional y la credibilidad clínica. Es la línea que separa al bienestar como estética del bienestar como salud, y determina qué comprador aparece en la mesa: uno estratégico del sector salud paga distinto que uno de consumo.

Economía por unidad, no por marca. Ingreso por local, número de miembros, rotación, renta como porcentaje de ingresos, costo de personal, utilización de clases, y sobre todo si una sede nueva puede abrirse de forma rentable. Ese último punto define si existe una plataforma o solamente un negocio exitoso.

Fragmentación como oportunidad. En medicina estética, más del noventa por ciento de los establecimientos permanece en manos independientes, lo que alimenta la consolidación por adquisiciones complementarias en lugar de operaciones únicas de gran tamaño. El mismo patrón se repite en varios segmentos del bienestar: el comprador no busca una joya, busca la pieza que encaja en una plataforma que ya está armando.

La conclusión incómoda

El tamaño del mercado no es una tesis de inversión. Es contexto.

Que la economía del bienestar avance hacia 9.8 billones de dólares en 2029, a un ritmo de 7.6% anual frente al 4.5% que el Fondo Monetario Internacional proyecta para la economía global, garantiza que habrá demanda. No garantiza que quien la atienda capture valor. Entre ambas cosas media exactamente lo mismo que en cualquier otro sector: márgenes, retención, capacidad de replicar y una razón para que alguien compre el negocio algún día.

La diferencia es que en wellness el entusiasmo del consumidor y la abundancia de titulares producen una ilusión particular. La sensación de que la marea levanta todos los barcos. Los múltiplos dicen que levanta unos cuantos y deja el resto exactamente donde estaba.

Para quien opera hoy en el sector, la pregunta útil no es cuánto va a crecer el mercado. Es cuál de las cuatro características anteriores puede acreditar con datos propios, y en cuántos meses puede acreditar la siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vale el mercado global del wellness? +

La economía del bienestar alcanzó 6.8 billones de dólares en 2024 según el Global Wellness Institute, tras crecer 7.9% respecto al año previo. Se proyecta que llegue a 9.8 billones en 2029, con un crecimiento anual de 7.6%, superior al 4.5% previsto para la economía mundial.

¿Cuáles son los sectores del wellness que más crecen? +

El inmobiliario de bienestar encabeza con 19.5% anual entre 2019 y 2024, seguido por salud mental con 12.4%. Hacia 2029 se proyectan como líderes el inmobiliario de bienestar con 15.2%, la medicina tradicional y complementaria con 10.8%, la salud mental con 10.1% y las aguas termales con 10%.

¿A qué múltiplos se valúan las empresas de wellness? +

En el primer trimestre de 2026 la mediana de valor de empresa sobre ingresos fue de 1.1 veces. En mercados públicos el promedio ronda 2.5 veces ingresos con mediana de 1.8, y los operadores de gimnasios cotizan cerca de 2.3 veces ingresos y 6.1 veces utilidad operativa antes de depreciación.

Xavi Gamboa

Empresario y Consultor en Business Strategy, investigador y creador de Customer Care Architecture y de Guest Journey Engineering.

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