Dinero

Cinco sectores y una pregunta incómoda

Hacia dónde va el capital en América Latina rumbo a 2027, y por qué casi nada de eso es invertible para quien no mueve cientos de millones.

Por Xavi Gamboa · 24 de marzo, 2026 · 7 min de lectura
Cinco sectores y una pregunta incómoda

Contenido informativo. No constituye asesoría de inversión ni recomendación sobre valores específicos.

Los artículos sobre dónde invertir en América Latina comparten un defecto silencioso: enumeran sectores con buenos fundamentos sin aclarar quién puede entrar en ellos.

La distinción no es menor. Un sector puede tener la mejor tesis de la región y exigir un cheque mínimo de doscientos millones de dólares, una relación con un fondo de infraestructura y una tolerancia de siete años sin liquidez. Para el lector que administra un patrimonio de escala media, eso no es una oportunidad: es información de contexto.

Los cinco sectores que siguen concentran el capital que está llegando a la región. Al final está la pregunta que casi nadie hace, y que es la única que cambia decisiones.

Uno · Infraestructura digital

La región alberga más de quinientos centros de datos con cerca de 1,450 megavatios de capacidad instalada, menos de un tercio de los 4,900 megavatios que concentra el norte de Virginia. La inversión anual se dirige a duplicarse: de unos 5,000 millones de dólares en 2023 a cerca de 10,000 millones hacia 2029, con la capacidad total encaminada a duplicarse rumbo a 2035.

El inventario de colocación pasó de 384 megavatios en 2019 a 1,105 en 2025, con crecimiento de 20% solo en el último año y desocupación de apenas 9%. El dato que mejor describe la demanda es otro: alrededor de 42% de la capacidad futura ya está preacordada antes de existir.

México aparece con posición propia. El país concentra 65 centros de datos, tercero después de Brasil con 205 y Chile con 66, y tiene comprometidos 431 megavatios adicionales entre 2025 y 2030. Querétaro se consolidó como el nodo nacional por costo de suelo y gestión estatal, con anuncios de CloudHQ por 4,800 millones de dólares y planes de Actis por 1,500 millones para la región.

El cuello de botella no es el capital. Es la energía y el agua.

Dos · Generación y almacenamiento de energía

De lo anterior se deduce este. Ningún centro de datos opera sin megavatios firmes, y los clústeres orientados a inteligencia artificial requieren concentraciones de potencia que la infraestructura regional no tiene resueltas.

El comportamiento del capital lo confirma. En el reporte de capital de riesgo regional, energía representa 4% de las operaciones pero 10% del financiamiento: pocas transacciones y cheques grandes, la firma característica de los modelos intensivos en infraestructura. Los temas que ese mismo reporte identifica para el ciclo próximo son almacenamiento, hidrógeno verde y eficiencia energética, con América Latina posicionada como proveedor estructural.

Chile ilustra el mecanismo completo: se volvió mercado estratégico para desarrollo hiperescalar por su marco regulatorio, sus recursos renovables y su conectividad de cable submarino, en ese orden.

Tres · Fintech de infraestructura

Fintech sigue siendo el sector más financiado de la región, con 61% del capital de riesgo en 2025. Pero la oportunidad ya no está donde estuvo.

México tiene más de mil cien empresas fintech y más de setenta millones de usuarios, con proyección de ochenta y seis millones hacia 2027. Esa penetración significa que la fase de captar usuarios con una aplicación de consumo terminó. Lo que el análisis regional identifica hacia adelante es otra cosa: infraestructura embebida, tokenización de activos y soluciones financieras para verticales especializados como salud o tecnología climática.

Dicho de otro modo, el dinero se movió de la interfaz hacia la tubería.

Cuatro · Logística

Es el sector con la asimetría más marcada de todo el panorama: 5% de las operaciones y 17% del financiamiento. Cada transacción es grande porque el modelo exige activos.

La lógica es la del nearshoring llevada a su consecuencia física. Morgan Stanley identifica construcción y cemento como beneficiarios directos por parques industriales, centros logísticos y desarrollo a lo largo de la frontera norte de México. Nada de eso funciona sin almacenamiento, transporte y última milla.

Cinco · Salud y longevidad

El quinto encaja con la demografía, que es la única variable que no admite sorpresas.

El análisis regional agrupa aquí la inteligencia artificial aplicada a personalización de tratamientos, diagnóstico temprano y nuevas terapias. Morgan Stanley lo aborda desde el otro extremo, el de la demanda: más trabajadores incorporándose a empleos formales, entorno regulatorio favorable e ingresos en mejora amplían la cobertura sanitaria y la demanda de estos servicios.

Es el sector que conecta con la economía del bienestar, que ya supera al turismo y al deporte como industria global, y el que más se beneficia de que el envejecimiento sea un hecho y no una proyección.

La pregunta incómoda

Cuatro de los cinco sectores anteriores son intensivos en capital, requieren horizontes largos y operan con tickets que excluyen a la mayoría de los inversionistas privados de la región.

Esa es la parte que los listados suelen omitir. La brecha entre identificar un sector correcto y poder participar en él es, para casi todo el mundo, insalvable por la vía directa.

Lo que sí queda abierto es la periferia, y ahí la aritmética cambia por completo. Alrededor de un centro de datos en Querétaro hay demanda de suelo industrial, de servicios de construcción especializada, de mantenimiento eléctrico y mecánico, de personal técnico y de vivienda. Alrededor de un corredor logístico hay bodegas medianas, transporte y servicios aduanales. Alrededor del crecimiento sanitario hay proveeduría, formación de personal y bienes raíces clínicos.

Ninguna de esas actividades aparece en un reporte de tendencias regionales. Todas son accesibles con capital de escala media, y todas dependen de que la tesis principal se cumpla sin exigir participar en ella.

La pregunta útil, entonces, no es en qué sector conviene invertir. Es qué necesita ese sector que uno pueda proveer.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los sectores con más inversión en América Latina hacia 2027? +

Los que concentran mayor capital son infraestructura digital, energía y almacenamiento, fintech de infraestructura, logística y salud. Los reportes regionales de capital de riesgo señalan además fintech embebido, tokenización de activos, digitalización de industrias tradicionales y longevidad como temas del ciclo próximo.

¿Cuánto está creciendo el mercado de centros de datos en América Latina? +

La inversión anual se proyecta de cerca de 5,000 millones de dólares en 2023 a alrededor de 10,000 millones hacia 2029. El inventario de colocación pasó de 384 megavatios en 2019 a 1,105 en 2025, con 42% de la capacidad futura ya preacordada y desocupación cercana a 9%.

¿Puede un inversionista mediano participar en estos sectores? +

De forma directa, rara vez: cuatro de los cinco requieren tickets elevados y horizontes largos. La vía accesible suele ser la proveeduría y los servicios adyacentes —suelo industrial, construcción especializada, mantenimiento, logística, formación de personal— que dependen del mismo crecimiento sin exigir participar en el activo principal.

Xavi Gamboa

Empresario y Consultor en Business Strategy, investigador y creador de Customer Care Architecture y de Guest Journey Engineering.

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